La obsolescencia programada

Los tiempos cambian que es una barbaridad. Esta era una frase que nuestros mayores repetían una y otra vez, sorprendidos por los avances sociales y  tecnológicos que se iban sucediendo.

En el sector audiovisual esta máxima se ha ido cumpliendo de tal forma que antes de acabar de pronunciar la frase ya han cambiado y evolucionado los equipos técnicos y las maneras de trabajar. Y uno de los cambios que más se notan, es el de los formatos de grabación. Sin entrar en el pleistoceno de lo audiovisual, hasta hace bien poco, cuando una productora quería comprar una cámara, tenía dos opciones bien claras:

El formato betacam. Este sistema ha sido durante años el estandar superior de grabación broadcast y en nuestro entorno prácticamente el estandar que exigían las televisiones para poder trabajar con ellos.

Imagen011

Foto esRec: parecen iguales… pero no lo son.

El Dvcpro. Este formato fue rapidamente adoptado debido a su relación precio (mucho más asequible que el betacam) calidad (inferior al betacam, pero suficiente para la emisión en 625 lineas).

Así que durante muchos años, una productora que tuviera ambos sistemas podía trabajar prácticamente para todas las televisiones nacionales e internacionales. Ambos sistemas convivieron durante muchos años como formatos mínimos exigidos para el sector audiovisual profesional. Su longevidad solamente podía ser truncada por una avería (en esRec todavía tenemos cámaras de ambos formatos que funcionan perfectamente) y por la revolución de formatos y marcas que luego vendría.

Poco antes de la revolución digital, los diferentes fabricantes experimentaron, probaron y lanzaron infinidad de formatos (Betacam digital, SX, IMX, Dvcam…) y en muchos casos las televisiones rebajaron el estandar de calidad aceptando hasta formatos domésticos como el minidv. Durante un tiempo todos los formatos convivieron, lo que hacía que algunos trabajos fueran complicados de realizar ya que muchas veces los clientes pedían el trabajo en un formato que no tenías. Y el que los sistemas se quedaran obsoletos muy rápidamente no animaba a las productoras a invertir en cámaras que pocas veces iban a amortizar.

????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????

Foto esRec: cintas y tarjetas

El penúltimo paso ha venido de mano de los formatos sólidos, que han dejado obsoletos a todos los anteriores (algunos han tenido una vida útil bastante efímera) y si bien ya no hay el maremagnum de formatos que había hace unos años, ahora parece que conviven tres formatos más la variante de añadir discos duros de grabación externos a las cámaras. Los sistemas P2 y Xdcam son los que ahora dominan el mercado, pero ojo que cada vez es más frecuente que encontremos cámaras que llevan tarjetas Sd y microsd como las que llevan las cámaras de fotos. Esperemos que si al menos no se reduce el número de formatos de grabación, al menos no aumente o cambie en unos años.

Anuncios